CP-88: 26 años nos contemplan

En una era en la que los equipos electrónicos y los programas informáticos tienen ciclos de vida de, en el mejor de los casos, 5 años, todavía hoy laten los corazones de máquinas que fueron desarrolladas ya hace más de un cuarto de siglo.

Hace unos días uno de nuestros clientes se puso en contacto con nosotros para realizar una consulta técnica acerca de un reloj de fichar CP-88, que como su nombre indica, fue desarrollado en el año 1988. En aquel entonces yo tenía 7 años, y la curiosidad me llevó a pedir a este cliente que nos enviara una foto del equipo para poder verlo en funcionamiento. Y aquí la tenéis: una terminal de control horario con su ochentero visualizador numérico mostrando una hora del pasado día 21 de marzo. Las marcas del paso del tiempo se hacen evidentes con el desgaste por roce del lado derecho, donde se encuentra la ranura por la que los empleados deslizan sus tarjetas al fichar.

Terminal CP-88

Terminal CP-88. Cortesía de nuestro cliente
Taylor Nelson Sofres

La caja, pintada en blanco, es de hierro y tiene unas dimensiones de unos 30 centímetros de ancho por 23 de alto (nuestra terminal actual es de plástico y hace unos 20×13 centímetros). Por otro lado, el corazón de la CP-88 es un microprocesador de 8 bits que funciona a una velocidad de 4MHz y con 32KB de RAM, mientras que las comunicaciones entre el ordenador y la terminal se realizan a tan sólo 9600 bits/segundo. En contraste, nuestra terminal actual CP-6000 dispone de un microprocesador de 32 bits, 45 veces más rápido y con 1000 veces más memoria RAM, mientras que las comunicaciones entre ordenador y terminal se realizan a 100 Mbits/segundo (10.000 veces más rápido que la CP-88). Claro está que estas características más avanzadas sirven para dotar a la CP-6000 de funcionalidades que la CP-88 no tiene, como por ejemplo: una pantalla gráfica, exportación de marcajes a lápiz de memoria USB, reproducción de mensajes de voz, comunicaciones mediante un webservice integrado, etc…

Otro de los elementos que llama la atención es la pequeña cerradura situada en la parte inferior derecha. Mediante una llave custodiada por un encargado, la cerradura habilitaba el uso del teclado para poder fichar. De este de modo, si un empleado olvidaba su tarjeta en casa, sólo tenía que pedir permiso al encargado para teclear su código y marcar la entrada o salida del trabajo. Hoy la llave mecánica ha sido reemplazada por una tarjeta especial, aunque la tendencia a utilizar el reconocimiento de huellas dactilares hace innecesario que el empleado deba acordarse de llevar consigo su tarjeta de fichar.

En ImesD procuramos desarrollar y fabricar equipos de control horario y acceso sólidos, corrigiendo o actualizando su diseño para que se adapte a las necesidades del entorno y del mercado. En este sentido, los equipos que fabricamos están al día en tecnología y lo hacemos con componentes electrónicos libres de plomo y de otros materiales peligrosos para el medio ambiente, tal y como establece la directiva RoHS.

Los resultados del trabajo diario son difíciles de percibir. Sólo el paso del tiempo nos revela cuánto hemos avanzado, y disponer de un testigo de los años como la CP-88 nos anima a continuar haciéndolo.

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Claudi Martínez

Autor: Claudi Martínez

Claudi se incorporó a ImesD en 2003. Empezó realizando proyectos de mejora de las terminales de control horario y accesos, y posteriormente introdujo la tecnología de reconocimiento de huellas dactilares. Actualmente se encarga del diseño y desarrollo de la nueva gama de relojes de fichar y de programas ImesD. Puedes seguir sus publicaciones en Google+ o Twitter.