Batido el récord de precisión en un reloj

Reloj atómico de estroncio. Créditos: Marti/JILA

Un equipo de investigadores del JILA, un instituto vinculado a la Universidad de Colorado, ha conseguido batir el récord de precisión con un reloj atómico de estroncio que es capaz de no perder 1 segundo en 15 mil millones de años (edad estimada del propio Universo). La precisión es la propiedad de un reloj que describe cuánto se desvía éste del compás ideal de 1 segundo.

Según los resultados publicados en Nature Communications, también se ha batido el récord en cuanto a la estabilidad del reloj, es decir, la capacidad de mantener la precisión a lo largo del tiempo.

Los investigadores afirman que las características sobresalientes de este reloj marcan un punto de inflexión que permitirá sustituir la referencia atómica que actualmente utilizamos, el reloj atómico de cesio. El uso de la cronometria de precisión es fundamental en tecnologías cotidianas como el sistema de posicionamiento global, o GPS, que permite que todos los satélites que intervienen estén perfectamente sincronizados. Otro ámbito de aplicación es el de la investigación en el campo de la física, en particular en el de la teoría de la Relatividad de Albert Einstein, que predice que los relojes marchan más lentos cuanto menos intensa sea la fuerza de la gravedad. En este sentido, el tic-tac de un reloj a la cima del Everest sucede más lento que si colocamos el mismo reloj a la altura del nivel del mar. Para medir esta diferencia es necesaria una alta precisión en la medida del tiempo, ya que los efectos relativistas en nuestro planeta son inapreciables si utilizamos relojes convencionales.

A diferencia de los relojes mecánicos, que tradicionalmente utilizan la oscilación de un péndulo para avanzar las manecillas de la esfera, o a diferencia de los relojes electrónicos que podemos encontrar en cualquier tienda y que funcionan a partir de la oscilación mecánica de láminas de cuarzo, los relojes atómicos basan su funcionamiento en la vibración natural de los átomos debida a las transiciones energéticas que se suceden en él. Estas transiciones hacen que el átomo emita una luz cuyas características están intrínsicamente ligadas a la frecuencia de las transiciones. Esta luz puede captarse mediante celdas fotoeléctricas y convertirse en señales eléctricas que acaba procesando un dispositivo electrónico (el propio reloj).

 

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Claudi Martínez

Autor: Claudi Martínez

Claudi se incorporó a ImesD en 2003. Empezó realizando proyectos de mejora de las terminales de control horario y accesos, y posteriormente introdujo la tecnología de reconocimiento de huellas dactilares. Actualmente se encarga del diseño y desarrollo de la nueva gama de relojes de fichar y de programas ImesD. Puedes seguir sus publicaciones en Google+ o Twitter.